Ceremonias ancestrales
Qué es cada ceremonia, de dónde viene y cómo se acompaña.
Prácticas antiguas que siguen teniendo algo que decirnos hoy.
A lo largo de nuestros viajes abrimos espacios ceremoniales vinculados a las culturas y territorios que habitamos.
Cada práctica es compartida desde el respeto por su origen, acompañada por personas con experiencia y conocimiento de su tradición.
Hacemos ceremonias que vivimos como espacios de presencia, escucha y transformación.



Volver al origen
Inipi
Un espacio íntimo, para pocas personas, inspirado en tradiciones ancestrales de Centro y Norteamérica, y también de la cordillera de Los Andes.
El fuego calienta las piedras. El agua, al encontrarlas, despierta el vapor. Calor, oscuridad y respiración crean un espacio de purificación para el cuerpo, la mente y el espíritu.
Adentro se reza, se canta y se guarda silencio. La invitación es simple: estar plenamente presentes, sostenidos por la tierra.
El Inipi evoca el vientre materno: entrar, recogernos y volver a salir renovados, con energía vital y el recuerdo de que somos parte de algo mayor.
Un regreso a lo esencial. A la tierra. A la vida.


Belleza y presencia
Ceremonia de flores
La belleza también puede ser un camino de regreso a lo esencial.
Inspirada en saberes recogidos en nuestros viajes a Egipto, esta ceremonia reúne la flor de loto azul y la rosa como símbolos de belleza, sensibilidad y presencia.
Las recibimos en té, las honramos en la pipa y abrimos con ellas un espacio íntimo de conexión.
Su energía acompaña y sella momentos importantes del viaje, invitándonos a entrar en estados más sutiles de percepción, gratitud y alegría.
Una ceremonia para recordar la belleza de estar vivos.

Hongos psilocibios
Medicina de la tierra
Hay experiencias que solo encuentran su lugar cuando el momento y el contexto son los adecuados.
En determinadas instancias de nuestros retiros abrimos espacios ceremoniales con hongos psilocibios, cultivados y cosechados por nosotros con respeto y consciencia.
La experiencia sucede dentro de un marco cuidado, con preparación previa y acompañamiento de un equipo de terapeutas, facilitadores y músicos.
La música, el silencio y la presencia sostienen un viaje profundo de exploración interior y conexión.
No se trata solamente de la medicina, sino de cómo llegamos a ella, cómo la transitamos y cómo integramos lo vivido.

Guatemala
Ceremonia maya de fuego
El mandala se arma en el suelo antes de que llegue nadie: velas de colores, copal y cacao, cada color en su lugar y en su dirección.
Recién cuando está completo se enciende, y el fuego marca el ritmo de lo que sigue.
La sostiene un guía del lugar, en el territorio donde esta práctica tiene raíz.
El fuego como calendario, igual que hace miles de años.